Mi papá me dijo que no hablara de esto, pero yo le voy a contar, aunque solo le conté a mi mejor amigo Julius porque jamás me habría perdonado si no le contaba lo que vi. Todo fue hace casi 36 días, lo se porque los he contado. Estaba ayudando a papá en el rio con las tareas de pesca, habíamos hecho un gran día de trabajo, estabamos todos felices porque la pesca había sido mala ultimamente pero justo ese día tuvimos una gran pesca. Ese día Julius no pudo ir porque se sentía mal porque el día anterior nos comimos unos hongos raros en el bosque, pero eso a usted no le importa ¿verdad? Bueno, sigo, entonces llegaron esos tipos, eran muchos, como 15 porque los conté mientras se acercaban, venían con armas y parecían muy rudos, yo nunca había visto tipos así antes, a veces vienen unos mercaderes con unos soldados flacos, pero jamas habia visto tantos y con heridas sangrantes y cicatrices y la ropa y cara toda sucia. Venian directo a nosotros y se acercaron al Sr. Maldibur que es el lider de la aldea aunque ya no pesca porque está muy viejo y espera en la orilla o acompaña en los botes indicando buenos lugares de pesca, pero a usted no le interesa saber eso ¿verdad?
Yo no escuche muy bien lo que decían, pero cuando empujaron al Sr. Maldibur al piso, todos corrimos hacía ellos, pero eran más que nosotros y tenían armas así que nadie peleo ni nada. Dijeron que se llevarían los peces y que los llevemos hacía el pueblo porque tenían hambre y ganas de ver a unas señoritas, eso último no entendi, pero el Sr.Lavert, el papá de Julius, le dijo que no había esa clase de lugares en la aldea y ellos dijeron algo de que harian con su esposa y entonces el Sr. Lavert se puso furioso y trató de atacarlo pero uno de los tipos lanzó un espadazo y le hizo un corte muy feo en el pecho y la sangre salió volando ¡y casi me cae un poco encima!. Mi papá me empujó hacia atras para que no pueda ver al Sr Lavert pero igual podía ver que le salía mucha sangre y nunca habia visto tanta en mi vida. Él se cayó al piso y cuando querían ayudarlo otro de esos señores saco una hacha y decía que iba a terminar el trabajo y ese señor levanto su hacha y mi papá me tapó los ojos para que no vea nada pero yo escuche un sonido muy feo, como cuando por las noches corto los pescados para que mamá los pudiera cocinar, y despues escuché un grito muy profundo y fuerte. Mi papá me tapaba los ojos con fuerza pero había una luz muy fuerte que parecía atravesar sus dedos, cuando pude soltarme al fin lo vi. Era una sombra al principio, porque de él salía una luz, de su frente creo, que no me dejaba verlo directamente. Tenía el hacha más llamativa que he visto en mi vida, aunque no he visto muchas pero esta era algo increíble, era toda dorada y tenía unos lados filosos y unas marcas y... ¡bueno, tendría que verla!
Él estaba entre nosotros y los tipos raros. Se dió la vuelta para verlos a ellos, como nos dio la espalda pues pude ver que era como una persona normal, se lo veía fuerte pero no era tan grande, y tenía el cabello corto, pero con puntitas hacia arriba, era rubio y su piel era como bronceada ¿la ropa? pues creo que tenía una especia de toga corta blanca, o que fue blanca pero ahora era como gris de lo sucia que estaba, tenía un cinturón de cuero grueso que la dividía y unas zapatillas de cuero que ya se veían muy gastadas. No señor, no pude ver más, eso es lo que recuerdo y eso que mi mamá dice que soy muy observador y siempre me acuerdo de todo y a veces hasta de más de lo que debería y que hablo demasiado pero a veces las mamás no saben lo que dicen tampoco porque yo no creo que hable demasiado, pero me imagino que esto a usted no le importa.
Ahí me distraje y vi que el Sr. Lavert seguía en el piso, estaba temblando y parecía tener miedo, a su lado estaba el tipo malo del hacha, estaba boca abajo y no se movía, no se porque. Entonces el señor de la luz en la frente gritó algo muy fuerte, algo del sol y que la conquista y no se que ¿que haga memoria? a ver dejeme ver, creo que dijo que el sol que no se conquista lo escogió como su soldado o protector creo, y que era su deber hacer valer la justicia, pero lo dijo con otras palabras, sonaba más bonito pero al mismo tiempo daba miedo y por un momento me alegré mucho de no estar con esos extraños a los que le gritaba. Pero señor, lo mas raro de todo fue que cuando el decía esto apareció detras de él una especie de gigante de luz, que también nos dió la espalda, pero que tenía tambien una gran hacha en sus manos y la levantaba amenazadoramente contra el grupo de extraños, algunos de ellos salieron corriendo del miedo, aunque los que estaban adelante, los que parecían mas fuertes, se quedaron y sacaron sua armas.
Lo siguiente fue muy rapido, casi todos los pescadores gritaron cuando vieron al gigante de luz, hasta mi papá, aunque a mi no me dió tanto miedo. Alguien levantó al papá de Julius y al Sr. Maldibur. Mi papá me cargó sobre su hombro y corrió con fuerza hacia la aldea, pero yo alcance a ver a este hombre de la luz, pero no era uno, era 6 personas a la vez, todas al mismo tiempo atacando cada uno a un tipo distinto, y su hacha brillaba con cada corte, y la luz de su frente no me dejaba ver bien lo que pasaba, me cegaba como la luz del sol y si lo miraba fijamente por mucho rato, me quedaba ciego por unos segundos.
La última vez lo vi en el aire, venía con fuerza y tenía su hacha sobre su cabeza, apuntaba a un grupo de 6 que se había agrupado al parecer con el interés de ser un blanco mas difícil, pero yo creo que le ahorraron tiempo y golpes. Fue ahi cuando viramos por el arbol de las cuatro ramas, el que indica el camino al rio, y ya lo perdí de vista.
A partir de ahi hubo mucho alboroto en la aldea, y todos hablaban del demonio que aparecio en el rio, algunos decian que no era nada malo y que fue nuestro protector y que cavar las tumbas fue un gesto de respeto que un demonio no tendría, otros lo llamaban anathema y hasta la Señora esperanza de un rio nuevo, escupía al piso cuando decía esa palabra y nos prohibió hablar del tema. Mi papá me pidió que no le cuente nada a los otros niños pero Julius es mi mejor amigo y tenía que contarle. Eso es todo señor, gracias por el dinero y por favor no le diga a nadie que yo le conté porque después mi papá me castiga y no me lleva más a pescar.
No se si le moleste pero ¿es verdad que usted es un vástago del dragón? me han dicho que no son tan poderosos como los anathemas estos, ¿eso es cierto? Señor, ¿es eso fuego en sus manos? ¿ya me puedo ir?, quiero irme a mi casa, suélteme que me puedo quemar, ¡¿ya me puedo ir?!
2008-05-05
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