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	<title>Exalted!!!</title>
	<subtitle>
		Guía hacia la Creación
por Virgilio
Delegado Celestial del Ministerio de Entretenimiento y Humor
Reino del Sol Inconquistable
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	<author>
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	</author>
	<updated>
		2008-05-05T21:26:15Z
	</updated>
	
		<entry>
		<title>
			Wavecleaver Daiklave
		</title>
		<link href="http://viggo.atwiki.com/page/Wavecleaver%20Daiklave" />
		

		<id>@wiki::59/</id>
		<published>
			2008-05-05
			
		</published>
		<updated>
			2008-05-05T21:26:15Z
		</updated>
		
		
				
		<summary>
			===BONOS===
:'''Velocidad:'''  4
:'''Precisión:'''  +3
:'''Daño:'''  +8L/3
:'''Defensa:'''  +1
:'''Número ataques:''' 2
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	</entry>
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		<title>
			Armadura de Esencia Discreta
		</title>
		<link href="http://viggo.atwiki.com/page/Armadura%20de%20Esencia%20Discreta" />
		

		<id>@wiki::58/</id>
		<published>
			2008-05-05
			
		</published>
		<updated>
			2008-05-05T20:21:07Z
		</updated>
		
		
				
		<summary>
			===DESCRIPCION===
Este artefacto consiste en un par de brazaletes en las muñecas y un par de los brazaletes para los tobillos, hechos de uno del cinco materiales mágicos.
El brazalete izquierdo tiene un agujero para un '''hearthstone''', todos los brazaletes se ven relativamente delicados y sumamente adornados.

Para usar este artefacto, el usuario debe llevar los cuatro brazaletes y canalizar cinco motas de esencia. Además, el usuario debe llevar estos artefactos tocando su piel y no puede llevar otra armadura o ninguna otra ropa pesada hecha de cuero metálico u otro material inflexible. Si el usuario intenta usar estos artefactos con cualquier otro tipo de armadura, los artefactos no funcionarán. El usuario, sin embargo, puede vestirse ropa ligera. Si cualquier ataque es hecho sobre el usuario, la '''Armadura de Esencia Discreta''' se activa automáticamente antes de que el ataque golpee el mismo.  Activando, el artefacto automáticamente drena tres motas de esencia del usuario. El usuario deliberadamente puede decidir no gastar estas motas, pero en este caso, el artefacto permanece inactivo y no ayuda a reducir la severidad del golpe. Una vez activado, estos artefactos permanecen activos por una escena, a no ser que el usuario anule su protección antes.

Cuando la '''Armadura de Esencia Discreta''' se activa, esta cubre al usuario en una lamina encendida de esencia que es obviamente mágica. Esta lamina encendida aumenta la dificultad de todo lanzamiento de '''Sigilo''' pasa dos, incluyendo tentativas de '''Sigilo''' ayudadas por '''Encantos'''.
'''La Casta de la Noche''' de los Solaresy la '''Casta de Día''' de los Abisales que deciden llevar esta armadura, sin embargo, puede gastar un total de seis motas activando la armadura para eliminar esta penalidad de '''Sigilo'''. Los gastos de estas motas suplementarias les permiten reducir el resplandor de esencia que rodea al usuario. Cuando ellos hacen eso, son rodeados por un apenas visible resplandor, lo que produce sólo un brillo débil en la oscuridad absoluta.  Esta armadura es especificamente utilizable con los '''Encantos''' que requieren que el usuario no lleve armadura. La armadura gana todos los bonos apropiados dados por el material mágico del cual esta hecha.

===BONOS===
====BASICO====
: '''Absorción:''' +5L/+5B
: '''Dureza:''' +2L/+2B
: '''Mobility:''' -0
: '''Fatigue:''' 0
: '''Entonación:''' 5
====CON ORICALCUM====
: '''Absorción:''' +7L/+7B
: '''Dureza:''' +3L/+3B
: '''Mobility:''' -0
: '''Fatigue:''' 0
: '''Entonación:''' 5
		</summary>
	</entry>
		<entry>
		<title>
			Dagas de Viento Helado
		</title>
		<link href="http://viggo.atwiki.com/page/Dagas%20de%20Viento%20Helado" />
		

		<id>@wiki::57/</id>
		<published>
			2008-05-05
			
		</published>
		<updated>
			2008-05-05T20:18:10Z
		</updated>
		
		
				
		<summary>
			Este par de espadas gemelas, cada una de tres pies de longitud, alguna vez fueron las preciadas armas de '''Cielo Sin Estrellas''', un '''Casta de la Noche''' de la Primera Era, quien se encuentra enterrado en algún lugar del '''Reino de Halta'''.  Las '''Dagas de Viento Helado''' están hechas de acero negro, sus mangos recubiertos de '''Oricalcum'''.  Una vez entonadas confieren varios beneficios.

Primero, las Dagas de Viento Helado absorben sonido.  Aquel que reciba por lo menos un nivel de daño de estas dagas es incapaz de hablar por la próxima hora.  El usuario de estas armas recibe tres dados adicionales en '''Sigilo''' mientras las dagas estén desenvainadas.

Segundo, las dagas son tenaces.  Una vez que la sangre de una víctima toca cualquiera de las hojas de las dagas, esa daga cuidadosamente jala en dirección de esa víctima hasta que esta muera o hasta que se limpie la sangre de la hoja.  El usuario puede rastrear cualquier blanco estacionario o en movimiento lento con perfecta exactitud.  Blancos que se mueven rápido, requieren de un lanzamiento de '''Percepción + Supervivencia''' para seguirlos.

Finalmente, las dagas conocen a su dueño.  Las '''Dagas de Viento Helado''' son incapaces de herir a la persona a la que están entonadas o a cualquier '''Casta de la Noche'''.
		</summary>
	</entry>
		<entry>
		<title>
			El Renacer de Tee&#039;ira
		</title>
		<link href="http://viggo.atwiki.com/page/El%20Renacer%20de%20Tee%27ira" />
		

		<id>@wiki::56/</id>
		<published>
			2008-05-03
			
		</published>
		<updated>
			2008-05-05T20:15:43Z
		</updated>
		
		
				
		<summary>
			Ningún lugar es mejor que el propio hogar.  Peor, ¿qué sucede cuando no eres bienvenido en tu propio pueblo o en tu propia casa?  El mundo de posibilidades es inmenso; podrías deprimirte, odiar al destino, volverte loco.  Yo elegí seguir luchando, seguir viviendo.

Poco tiempo atrás, mi vida era normal, sin grandes complicaciones.  Pero una noche, todo cambió.  Nadie vio o escucho nada, el peligro acercándose y todos ignorantes de la inminente desgracia.  Yo me encontraba recostada en el techo de mi casa, bueno, la que era mi casa.  Observaba las estrellas con mi mente distraída.  De pronto el sonido de la noche cambió, pasó de ser el común sonido de los animales nocturnos y el viento soplar a gritos de alerta y desesperación.  Se podía escuchar claramente los gritos de mujeres y el llanto de los niños.  Poco a poco la conmoción se apoderaba del pueblo.  Tomé mi arco y un grupo de flechas y me dirigí inmediatamente al sector mas cercano del que venían los gritos.  Mientras avanzaba podía ver a muchos ancianos y niños encerrarse en sus casas, mientras los hombres y mujeres aptos para pelear avanzábamos rápidamente al encuentro de la batalla.  De pronto el terror se apodero de muchos; humo.  Aquel humo que significaba fuego.  Al llegar, el panorama solo empeoraba, cadáveres por doquier y fuego cubriendo una parte del sector desatando el caos.  De pronto y de la nada, una flecha golpeo el cuerpo de uno de los aldeanos que avanzaba junto a mí.  Por un momento puede apreciar la expresión de terror en el rostro de la victima, quien con la flecha en la garganta comenzó su caída final al suelo, perdiéndose entre las ramas de los frondosos árboles.  Mi mirada pronto encontró al asesino, un individuo enmascarado, de unos 2 metros de altura, agazapado sobre la copa de un árbol, terminando de cargar su arco y ahora apuntando a un nuevo blanco; yo.  Por escaso margen logré ocultarme tras un tronco grande para evitar la flecha.  Distraída pensando en cargar mi arco, no me percate que otro individuo enmascarado se acercaba por mi flanco.  Esta vez, no lo pude ver a tiempo y con una daga corta me atacó.  Su corte de manera lateral logró cortarme la parte frontal del abdomen.  A pesar de no ser un corte muy profundo, sentía un dolor insoportable.  Para esquivar el ataque, brinqué hacia atrás en busca de la rama de otro árbol. Pero fue entonces que comprendí mi grave error.  Solo pude sentir el dolor en mi muslo, cuando una flecha lo atravesó.  Perdí completamente el equilibrio al caer en la rama a la que había saltado, resbale pero logre agarrarme con la mano libre.  Me sentí mareada, entonces comprendí por que el corte de la daga dolía tanto; veneno.  Poco a poco sentía perderse mis fuerzas.  Antes de caer, pude observar con mucha pena como la gente del pueblo caía poco a poco a manos de individuos enmascarados.  Solo podía ser los ladrones del bosque, pero saberlo ya no importaba, mi mano cedió y supe que era el final.  Comencé a caer.  En segundos, durante mi caída, pude escuchar las voces de batalla, los gritos de los aldeanos que morían y mi corazón deteniéndose poco a poco y finalmente llegó el silencio de la inconsciencia.

No podía ver pero aun sentía que caía.  Tras un parpadeo, todo lo que veía había cambiado.  Era de día, y ningún signo de pelea se veía por ningún lado, es más no me encontraba en el mismo lugar, solo veía arboles por todos lados.  No escuchaba nada, excepto mi respiración.  Ya no caía rápidamente, todo era lento.  Entre las ramas podía ver pasar la luz del sol, y a lo lejos, podía verlo como terminaba de salir por el horizonte.  De un momento a otro, apareció una figura que se escondía frente a la luz del sol, por lo que solo podía ver su silueta entre las ramas, mientras descendía a mi misma velocidad unos 10 metros alejado de mí.  De pronto pude ver parte de su rostro, y note que sonreía.  Luego movía sus labios, pero yo no escuchaba nada.  Entonces lo escuche.  “Abre los ojos, noble guerrera, el momento ha llegado ya”.

Al abrir los ojos me vi cayendo.  El barullo de la pelea y las llamas cubriendo parte del pueblo me recordaron donde estaba.  Ya no sentía el dolor ni el aletargamiento del veneno.  Pocos metros antes de caer al suelo, logre agarrarme de una rama y con el mismo impulso salí disparada hacia arriba.  Nunca había sido tan fácil hacer algo así.  Tras un segundo impulso apoyándome sobre la pierna que no fue alcanzada por la flecha, logre llegar a la misma altura de la que había caído antes.  Allí me esperaba el asesino que me había envenenado.  Pero en realidad, el no me esperaba.  Más sorprendente aun, su mirada denotaba terror.  Podía verla claramente.  Ni bien puse la pierna sobre la rama me incline sobre mi lado apoyando mis manos en la misma, acertando una patada directa a la cabeza del individuo.  Juraría haber escuchado, entre tanto ruido, como se rompía su cuello; pronto caía inerte mientras me acomodaba en la rama.   Rápidamente busque mi arco; aun lo tenía, acostumbro siempre amarrarlo a mi muñeca para no perderlo tan fácilmente.  Mientras lo hacía dirigía mi mirada al arquero que me había disparado.  Note que estaba como paralizado, sin poder siquiera atacarme.  Aun cuando tenía mi arco, había perdido mis flechas cuando caía anteriormente, pero, supe que no las necesitaba.  Una flecha de luz se materializo en mi mano, tan rápido como aparecía apunté y disparé contra el bandido.  La flecha golpeo el rostro del tipo, atravesando su cabeza de extremo a extremo, y un par de metros mas atrás, se desvaneció dejando remanentes como chispas al desaparecer.  Con la claridad que podía ver, fui acabando con todo aquel que encontraba, mientras podía notar que otros huían.  En mi frenesí nunca me detuve a pensar en el porque podía ver tan claro todo.  Solo se me podía ocurrir que era por causa del fuego.

Al acabar con el último enemigo que quedaba, me detuve a respirar lentamente, mientras soltaba su cuerpo dejándolo caer por entre las ramas, a ese ultimo le había atravesado el pecho con su propia daga.  Mientras me reincorporaba, empecé a notar algo extraño.  Había aldeanos cerca de mi, que cuando los miraba, retrocedían mirándome con horror, mientras otros se paraban desafiantes mirándome, pero claramente asustados. ¿Era acaso por mí?  Entonces comprendí el porque.  Sobre la hoja de hierro de la daga que segundos atrás había usado, pude ver el reflejo de mi rostro.  En la frente un símbolo circular, y detrás de mí, hacia arriba, halos de luz dorada eran los que iluminaban todo, no era el fuego, era yo.  Comprendí entonces el terror de todos.  ¿Era esta la apariencia de un… Anathema?, ¿Era entonces yo un demonio?  ¡NO!   De pronto mi mente se aclaró, y entendí cual era la verdad.  Supe quien era.  Entendí la mentira en la que siempre creí, aquella que los elegidos por los dragones me habían hecho creer todos estos años.  Yo no era un demonio, yo era una elegida del dios Sol.  Por unos segundos mi mente divagó en vagos recuerdos de una era antigua, donde existí en otro cuerpo.  Nada era totalmente claro, pero si suficiente para entender lo necesario.  Entonces mi mente regresó al momento que estaba viviendo en ese instante.  A mi alrededor, muchos creyentes de las doctrinas impartidas por el Imperio, me veían como un ser diabólico.  Que equivocados que estaban.  En vano intenté que entendieran la verdad.  Nadie me dejaba siquiera acercarme.  Ni mi propio padre, ni mi abuela que ya para entonces habían llegado al lugar, se atrevían a mirarme.  Sentí el rechazo, sentí el desprecio.  Vi su miedo y entendí entonces que ese ya no era mi lugar.  Con mi nuevo poder, había dejado atrás toda la vida que alguna vez conocí.  Ese ya no era más mi hogar.  En ese momento mi mundo se vino abajo.  Pero decidí mirar al frente, ya nunca más atrás.  Tomé lo poco que tenía y simplemente me marché.   Desde entonces vago por la Creación, en busca de otros como yo, con una sola misión: REGRESAR EL ORDEN DE LA CREACION.
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	</entry>
		<entry>
		<title>
			Cuando Todo Empezo
		</title>
		<link href="http://viggo.atwiki.com/page/Cuando%20Todo%20Empezo" />
		

		<id>@wiki::55/</id>
		<published>
			2008-03-16
			
		</published>
		<updated>
			2008-03-17T21:44:48Z
		</updated>
		
		
				
		<summary>
			Muchas historias son contadas.  Narraciones de leyendas sobre grandes batallas, situaciones, lugares o personas.  Pero todas ellas tienen algo en común, y eso es que son traspasadas generación tras generación, contada de padre a hijo, para ser expuestas ante la comunidad, lo cual provoca que parte de la verdad se pierda con el paso del tiempo.  Pero la historia que les voy a contar, carece de esa particularidad, es fiel a la realidad.

En aquella época, los cielos en la creación eran surcados por grandes máquinas, maravillas de la tecnología.  Brillantes naves, alimentadas con grandes cantidades de energía vital, esencia canalizada.  Al este, cerca del polo del bosque, una de ellas fuertemente armada, sobrevolaba los bosques, en búsqueda de un grupo de Fairfolks, avistados hacia poco menos de una hora, por un grupo de patrullaje.  El capitán de aquella nave, llamado Quentin, era un elegido por el dios Sol, como un noble guerrero de la casta del amanecer.  El resto de la tripulación estaba conformada por 4 formidables guerreros lunares quienes hacían las veces de pilotos y otorgaban su esencia, y un grupo de bien entrenados mortales.

Durante varios minutos el sector fue peinado, palmo a palmo, hasta q de pronto se obtuvo noticias.   Cinco kilómetros al norte un grupo de avanzada había hallado a los invasores.  Estaban en un pueblo.  Durante la comunicación, se requirió de una inmediata intervención, la nave rápidamente se dirigió al lugar.

Todo aquel que sepa lo que es un Fairfolk, tiene una vaga idea de lo que estos abominables seres son capaces de hacer.  Pero aquel día, al estar cerca del lugar, la visión de los ocupantes del acorazado de guerra fue simplemente aterradora.  El pueblo de aproximadamente unas 50 casas, estaba parcialmente destruido, los rastros de la invasión se podía apreciar por todos lados.  Los Fairfolks estaban allí, y los sobrevivientes… bueno, hubiera sido mucho mejor para ellos haber muerto.    En el centro del pueblo, los imponentes Fairfolks se deleitaban con el espectáculo por un lado, de hombres soltados dentro de jaulas donde grifos se divertían picoteándolos hasta la muerte, y por otro lado, mas abominable aun, hobgoblins, en grupos de tres o cuatro, ultrajaban salvajemente mujeres, y luego satisfechos, acababan con la vida de las mismas.

El radar de esencia de la nave, detectaba la ubicación de cada uno de los actores de este depravado espectáculo, pero aparte de eso, detecto la presencia de unos cincuenta mortales más, ubicados debajo de una de las estructuras más grandes del ahora condenado pueblo.  Por el nivel de la señal, se presumió inmediatamente que eran niños, a los cuales los adultos del pueblo habían escondido antes de la llegada de los Fairfolks.

En ese momento, y para asombro de todos los ocupantes del navío, una orden distinta a la esperada fue dada. “Abran fuego total”.  La voz del capitán, resonó en la cabina de mando de la nave, impactando a todos los presentes.  Uno de los pilotos lunares, sin aun entender lo que estaba pasado, se dirigió a el, recordándole que a los niños aun se los podía salvar y que había hombres aun vivos.  Apuntando lo obvio, indicó que el fuego total, destruiría no solo a los Fairfolks, sino también al pueblo entero.

Quentin miró al piloto, su expresión era distinta a la que todos conocían. Tras la fulminante mirada y antes de que cualquiera pudiera hacer algo, una de las dagas de Quentin voló por el aire impactando en el hombro del lunar haciéndole caer al suelo un par de metros atrás.  Aun estando la daga en el aire, el poderoso Solar venía volando luego de un gran salto y al caer junto al Lunar, puso su pie sobre la daga aun clavada produciéndole un dolor penetrante.  

En ese momento, tras la explosión total del aura de Quentin, una voz como trueno retumbo en el puente; “Dije, abran fuego”.  Aquel encargado de las armas, más por miedo que por cualquier otra cosa, presionó el botón de disparo.  La gran ráfaga de rayos de los cañones de esencia se precipitó directamente al pueblo, destruyendo todo lo que se podía ver.   Muchos de los tripulantes tan solo pudieron lamentarse, otros cerraron sus ojos pretendiendo que nada estaba pasando.

Luego Quentin, un Lunar y 2 mortales, se embarcaron en una nave de transbordo pequeño y se dirigieron a las ruinas de lo que hasta hacía un minuto atrás era un pueblo.  Al llegar se pudo constatar de cerca, la inminente destrucción.  Cuerpos por todos lados, restos de las edificaciones y finalmente el más horrible de todos los espectáculos.  Aquel lugar donde se había ubicado el refugio subterráneo, prácticamente desplomado.  Parte de los pequeños cuerpos de niños se podían ver entre los escombros.  La mirada de Quentin era de satisfacción por la destrucción allí realizada. 

Había uno sobreviviente, agonizando.  Al acercarse uno de los mortales, para de manera piadosa, darle una muerte rápida al aldeano, se encontró con la espada de Quentin cercenando una de sus piernas.  El Solar demandó dejar que sufran hasta el final, todos los que quedaban en el pueblo aun vivos, incluido el tripulante al que atacó.  Regresaron a la nave, sin el mortal desmembrado, el silencio en el lugar fue total.   Nadie se atrevió a decir nada, nadie fue capaz siquiera de reaccionar.   El choque de aquella imagen despiadada del Solar, había dejado sin reacción a todos.  Nadie podía creer que ese mismo era al que todos conocían como el más piadoso de los Exaltados.

Muchas historias son contadas, y muchas veces se pierde la verdad de ellas, pero esta es tal cual la cuento.  Yo estuve allí y lo vi todo, yo baje con el y vi su cara.  Solo pudimos saber tiempo después, que quizás habíamos visto la primera muestra de la crueldad de los mal llamados Príncipes de la Creación, aquella crueldad que los llevó a la extinción.  Hoy, siglos después, están volviendo.  Pero yo, Aliento Sangriento, por mi honor y en el nombre de Luna, no permitiré, que vuelva a suceder.

----
@@comment(above)@@
		</summary>
	</entry>
		<entry>
		<title>
			Iluminado por el magma
		</title>
		<link href="http://viggo.atwiki.com/page/Iluminado%20por%20el%20magma" />
		

		<id>@wiki::54/</id>
		<published>
			2008-03-10
			
		</published>
		<updated>
			2008-03-10T05:45:21Z
		</updated>
		
		
				
		<summary>
			'''Semblante del Juicio Benevolente'''
'''Zodd cumple con su pacto'''

Pasos presurosos y respiración agitada se escuchaba al pie de las montañas. El volcán rugía mientras humo denso y oscuro tapaba el cielo azul violeta del atardecer. Una tormenta parecía formarse de a poco en tierras hacia el este, donde el aliento del volcán se vuelve uno sólo con las nubes. La base de la cordillera empezaba a temblar mientras un guerrero a pie descalzo subía paso por paso, entendiendo que el tiempo de descanso para la creación se había terminado. El exilio de aquellos que una vez brillaron como el sol se estaba disipando y los guerreros dorados regresarían a tomar lo que una vez fue suyo. Al entrar a la caverna iluminada entre rojo y naranja, Zodd el inmortal admiraba los alrededores y los diversos caminos a tomar. Muchos años, quizás vidas enteras habían pasado para que el gran guerrero regrese a este lugar inaccesible. Su memoria aun así era clara, no se perdería en el pequeño laberinto natural de roca. Su intuición lo guiaba, le indicaba por donde avanzar. La temperatura era insoportable para un ser común. Su respiración se complicaba gracias a los gases del volcán mientras se adentraba más y más. Su sudor de a poco le entorpecía la visión. Sin embargo, gracias el brillo plateado en su frente y en sus marcas corporales, junto a lo que parecían ser partículas plateadas encendidas que se desprendían de todo su cuerpo, Zodd lograba controlar los malestares y sentirse con mucha más calma en ese lugar tan hostil. De repente, al girar una vez más por los caminos de piedra oscura, el borde del precipicio central esperaba a pocos pasos. El gran área tenía mucha más iluminación que el resto del camino. Así mismo, la temperatura y los gases eran más intensos.  Zodd se acercó al filo y bajó la cabeza para admirar por un instante el fluido incandescente. Luego miró hacia el frente y cruzando la abertura principal distinguió lo que buscaba. Había una pequeña saliente de piedra en el muro opuesto, al parecer sin camino alguno que llevara hacia ella. Sobre la gran piedra, incrustada en el muro del volcán, se veía algo reflejar los colores de su alrededor. No era claro que era, cualquier persona no lo hubiera notado, pero Zodd sabía exactamente lo que buscaba.
Sin dudarlo, empezó a desprenderse de su figura humana para vestir la piel de un ser sin igual. Mientras crecía de tamaño y pelo oscuro recubría todo su ser, se podía escuchar como sus huesos empezaban a crujir para cambiar de forma y posición para finalmente revelar su nueva apariencia. Los dedos de sus pies se fusionaban para formar lo que parecería una pezuña, sus uñas en las manos crecían para transformarse en garras. Zodd emitía un sonido extraño que parecía de dolor, era una mezcla entre un gran mugido, un  aullido y algo más. De su cabeza empezaron a salir cuernos semejantes a las de un carnero y de su espalda alas de murciélago capaces de sostenerlo en  vuelo. Era un ser imponente, de una presencia aplastante y una apariencia que seguramente inspiraba terror hasta en los mortales más valientes.
Terminado el cambio, Zodd desplegó sus nuevas alas y con un gran impulso de sus piernas dio un salto hacia arriba y adelante. En el aire batía sus alas mientras cruzaba la boca del volcán, para finalmente apoyarse en la piedra grande al otro lado del lago de magma. Al llegar vio incrustado en la pared el mango de una gran espada dorada. Toda la hoja estaba enterrada en el muro. Lo único que se veía claro era un mango más largo de lo usual. Cabían con facilidad cinco o seis palmos humanos. Zodd levantó las manos, plantó bien sus pezuñas y de a poco los músculos de sus brazos y piernas se hincharon. La definición de sus músculos era impresionante, llenas de venas brotadas a punto de estallar. Colocó sus enormes manos sobre el mango dorado. Se escuchó como su piel quería quemarse al tocarla y algo como vapor salía de entre sus dedos mientras empezó a halar. Emitía sonidos, quizás quejidos, que denotaban su esfuerzo. Sus brazos se tensionaban, sus muslos apretaban sus pezuñas hacia el muro. Debajo, pequeñas chispas de piedra se desprendían y caían a la lava. El brillo plateado a su alrededor se mezclaba con los colores del ambiente y finalmente la hoja de la gran espada dorada salía de a poco de su prisión de piedra. Con un grito de victoria muy propio del inmortal, emprendió la salida del volcán por la parte superior cargando lo que buscaba. Semblante del Juicio Benevolente había sido liberado al fin. La espada más grande creada para un hijo del sol luciría su esplendor en la creación una vez más. Mientras volaba hacia la base de la montaña, a su espalda el volcán iniciaba su quejido y empezaba a erupcionar. Humo, piedra y magma surgía hacia los cielos de manera repentina y sin razón clara. Sujetando firmemente la gran espada sin filo en sus manos, Zodd sonrió.
“Veamos si esta vez las cosas te salen mejor… espero ver esta arma terminada… es momento para que el juez pase a ser verdugo… Gutts… espero estés listo.” 
		</summary>
	</entry>
		<entry>
		<title>
			Irioma
		</title>
		<link href="http://viggo.atwiki.com/page/Irioma" />
		

		<id>@wiki::53/</id>
		<published>
			2008-03-08
			
		</published>
		<updated>
			2008-03-10T00:48:04Z
		</updated>
		
		
				
		<summary>
			Irioma es un pequeño elemental de aire que estuvo a punto de ser devorado por un un demonio come espiritus antes de [[Puño de Tigre]] le salve la vida. a Cambio de esto, Irioma le ha jurado lealtad.
		</summary>
	</entry>
		<entry>
		<title>
			Puño de Tigre
		</title>
		<link href="http://viggo.atwiki.com/page/Pu%C3%B1o%20de%20Tigre" />
		

		<id>@wiki::52/</id>
		<published>
			2008-03-08
			
		</published>
		<updated>
			2008-03-10T00:46:42Z
		</updated>
		
		
				
		<summary>
			Ira de tigre nacio en una de las tribus barbaras al Suroeste del pueblo de SInel.

Fue conciderado una desgracia en su tribu desde niño, como todo niño que debia ser un hombre bestia y no lo es.

Por este motivo dejo su tribu para pode probar que era igual que sus hermanos bestiales y formo un pequeño grupo de guerreros que dificultan el comercio imperial con la ciudad de Jade.

Siempre esta acompañado de [[Irioma]], un elemental de aire que tiene la forma de una rafaga de viento que le juro lealtad por haberle salvado al vida.
		</summary>
	</entry>
		<entry>
		<title>
			Kalan Ola Rompiente
		</title>
		<link href="http://viggo.atwiki.com/page/Kalan%20Ola%20Rompiente" />
		

		<id>@wiki::51/</id>
		<published>
			2008-03-08
			
		</published>
		<updated>
			2008-03-10T00:45:12Z
		</updated>
		
		
				
		<summary>
			Kalan es un habido artista marcial provinietne de un pequeño pueblo pesquero en las islas suroccidentales. 

Crecio entre los pescadores de su aldea y pescando como el resto de ellos, la unica dferencia era el desear de ganar el torneo de artes marciales del mar, y tener la posibilidad de hacerlo.


Kalan es un habido artista marcial provinietne de un pequeño pueblo pesquero en las islas suroccidentales. 

Crecio entre los pescadores de su aldea y pescando como el resto de ellos, la unica dferencia era el desear de ganar el torneo de artes marciales del mar, y tener la posibilidad de hacerlo.

A diferencia de las generaciones previas de pescadores, Kalan y otros de los jovenes de la aldea habian pasado toda su vida entrenando bajo la tutela de un anciano monje inmaculado que habia llegado a disfrutar de su retiro en la isla. Y Kalan de entre todos ellos resalto por su deseo por mejorar y su aptitud para hacerlo.

Quizas lo hubiera logrado de no se por aquel terrible incidente en el que forzado a encarar a un grupo de soldados imperiales para defender a su amiga Amada. Tras vencerlo, el oficial, un vastago del dragon lo enfreto y lo habira matado de no ser por su Y Kalan de entre todos ellos resalto por su deseo por mejorar y su aptitud para hacerlo.

Quizas lo hubiera logrado de no se por aquel terrible incidente en el que forzado a encarar a un grupo de soldados imperiales para defender a su amiga Amada. Tras vencerlo, el oficial, un vastago del dragon lo enfreto y lo habira matado de no ser por su opotuna exaltacion.

Ahora se encunatra a la fuga, incapaz de participar en el torneo, ya que es solo para mortales, y temeroso de perder el control y dañar a alguien y dañar a alguien en la euforia que le generan los combates.

----
'''Vea Tambien'''

[[El renacer del Guerrero]]
		</summary>
	</entry>
		<entry>
		<title>
			Nellens Ceneiras
		</title>
		<link href="http://viggo.atwiki.com/page/Nellens%20Ceneiras" />
		

		<id>@wiki::50/</id>
		<published>
			2008-03-08
			
		</published>
		<updated>
			2008-03-08T16:27:16Z
		</updated>
		
		
				
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			Nellens Ceneira es una vástago del dragón de Madera, nacida en el pequeño reino de Meridia, que se encuentra en el borde de los bosques orientales.

Nació 7 años antes de que su madre, gran diplomática de su casa formara una alianza con la creciente casa de Nellens del Imperio Escarlata. Su mano fue ofrecida en matrimonia a [[Siete Vientos de Lluvia, Tepet Antares|Tepet Antares]] en lo que fue otra gran Victoria diplomatica para su madre, al vincular a su tercera hija con otra casa imperial. En un inicio la relacion era fria e inceremoniosa, como la de la mayoria de las parejas de vastagos, pero con el tiempo un amor verdadero florecio entre los dos, hasta el moento en el que el desaparecio.

En la actualidad se encuentra busacan a Antares, de quien han aparecido pistas de su paradero.

Es la lider de los Aitad masea, la ams alta orden de guerreros de Meridia. Expertos en el arco, sigilio y asalto en zonas boscosas, sus fuerzas son conocidas en la region por su implacable efectividad en sus misiones.
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